Horas después de la media sanción en Diputados a la reforma del régimen de Zona Fría, el Concejo Deliberante aprobó una resolución para pedirle a legisladores nacionales por Córdoba que rechacen el proyecto. El debate derivó en un duro cruce entre el oficialismo y concejales alineados con La Libertad Avanza, con acusaciones de “defender subsidios para ricos”, críticas al cordobesismo y reproches por los aumentos municipales y provinciales.
La última sesión del Concejo Deliberante de Río Cuarto quedó atravesada por la discusión nacional sobre el futuro del régimen de Zona Fría. Apenas horas después de que la Cámara de Diputados otorgara media sanción al proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei para modificar el esquema de subsidios al gas, el cuerpo aprobó una resolución solicitando a diputados y senadores nacionales por Córdoba que arbitren los medios necesarios para rechazar la iniciativa.
El debate dejó expuesta una fuerte polarización política local. El oficialismo de Hacemos Unidos por Río Cuarto, junto al bloque de La Fuerza del Imperio del Sur y la concejala radical Antonella Nalli, marcaron distancia con la Casa Rosada y advirtieron sobre el impacto económico que tendría la medida en Córdoba, donde estiman que más de 680 mil cuentas y más de dos millones de personas quedarían afectadas.
Enfrente quedaron Gabriel Abrile y Pablo Benítez, quienes defendieron la reforma promovida por Nación y aprovecharon la discusión para cuestionar al gobernador Martín Llaryora, al intendente Guillermo De Rivas y al esquema tributario provincial y municipal.
Uno de los discursos más extensos fue el del presidente del bloque Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile, recientemente alineado con La Libertad Avanza. El dirigente sostuvo que el debate sobre Zona Fría “tiene una trampa” porque “ninguno de los dos lados quiere leer la realidad completa” y afirmó que la discusión debe centrarse “en la responsabilidad”.
Abrile defendió la segmentación de subsidios y planteó que el esquema actual “subsidia exactamente igual a un jubilado que cobra la mínima que al propietario de una vivienda de altísimo valor”. “No se está discutiendo quitarle ayuda al que la necesita. Se está discutiendo corregir un sistema que considero injusto”, sostuvo.
Además, apuntó contra el oficialismo provincial y municipal al recordar aumentos en servicios y tributos locales. “No apareció esta preocupación cuando el servicio de agua y cloacas aumentó un 98%, cuando los comercios afrontaron subas mínimas del 81,8% o cuando los peajes provinciales aumentaron un 500%”, señaló.
En la misma línea, el concejal cuestionó la lógica de gestión del cordobesismo. “Hacen una obra pública que encandila, un puente hermoso con luces espectaculares, pero que termina llevando a un hospital vacío”, lanzó.
La respuesta del oficialismo llegó de la mano del concejal Ignacio Biga, quien rechazó el concepto de “privilegios” utilizado por el Gobierno nacional y vinculó el ajuste con otros recortes impulsados por la gestión libertaria.
“Deben ser privilegiados los jubilados que dependen del PAMI, los discapacitados a los que les hicieron atravesar un laberinto burocrático y también la universidad pública”, ironizó.
Biga remarcó que la modificación de Zona Fría “no tiene nada que ver con el régimen general de subsidios” y advirtió que incluso quienes mantengan asistencia estatal sufrirán aumentos en las boletas de gas.
El concejal también defendió el rol de los municipios y el destino de las tasas locales. Enumeró servicios como barrido, limpieza, alumbrado, salud primaria, asistencia alimentaria y obras públicas, y contrapuso esa situación con el manejo de recursos nacionales. “Hoy los argentinos no saben realmente hacia dónde van esos recursos”, afirmó.
En otro tramo de su intervención, cuestionó el silencio de las referentes libertarias locales. “Que Belén Avico y Laura Soldano no hablen ya no sorprende. Y que no acompañen a los riocuartenses probablemente termine convirtiéndose en una constante”, expresó.
El debate escaló todavía más con la intervención del juecista Pablo Benítez, quien redobló la defensa del Gobierno nacional y calificó al sistema de Zona Fría como “una bomba” creada durante el kirchnerismo.
“El cordobesismo es federal para cobrar, pero kirchnerista para pedir subsidios”, disparó. También acusó al oficialismo de “defender subsidios para los ricos” y aseguró que el esquema actual beneficia incluso a “mansiones en barrios privados” y “countries subsidiados”.
Benítez además cargó contra el gobernador Martín Llaryora y la conferencia realizada días atrás junto a intendentes del sur provincial. “Esa puesta en escena me pareció una versión de Robin Hood. Son Robin Hood en las conferencias de prensa, pero recaudadores seriales en el Boletín Oficial”, sostuvo.
El cierre del debate estuvo a cargo del presidente del bloque oficialista, Leandro Carpintero, quien defendió el régimen vigente y cuestionó la decisión del Gobierno nacional de “borrar del mapa de Zona Fría a una enorme región del país”.
“El efecto será muy concreto: boletas más caras, mayor empobrecimiento y familias que tendrán que dejar de consumir otros bienes y servicios esenciales para pagar el gas”, advirtió.
Carpintero también rechazó los argumentos sobre supuestos privilegios y aclaró que el régimen no se financia con recursos directos del Tesoro Nacional, sino mediante un fondo fiduciario sostenido por los propios usuarios del gas. “Los vecinos de Río Cuarto, aun si pierden el beneficio, van a seguir aportando al fondo. Pero no sabemos hacia dónde irá ese dinero”, señaló.
El dirigente oficialista también defendió la gestión provincial y municipal y aseguró que serán nuevamente los municipios quienes deberán absorber el impacto social de las medidas nacionales. “Cuando una familia no pueda calefaccionarse o deje de pagar medicamentos para afrontar la boleta del gas, ¿a quién recurrirá? A los municipios”, afirmó.
Sobre el final de la sesión se produjo una situación llamativa durante la votación. Aunque Abrile y Benítez rechazaron acompañar la resolución crítica con la reforma impulsada por Nación, la concejala Ana Laura Vasquetto sí votó a favor de la iniciativa.
El gesto generó sorpresa en el recinto, especialmente porque Vasquetto forma parte del grupo de dirigentes locales recientemente acercados a La Libertad Avanza. Incluso la presidenta del Concejo, Ana Medina, no la contó inicialmente entre los votos afirmativos y fue la propia concejala quien debió aclarar que acompañaba el proyecto impulsado por el oficialismo.


