La recaudación del Sector Público Nacional cayó 2,1% interanual en términos reales durante abril, mientras que el gasto primario aumentó 1,6%. El desvío obligó al Ministerio de Economía a aplicar un fuerte ajuste presupuestario en mayo para sostener el superávit fiscal.

El Gobierno nacional interrumpió en abril la regla fiscal que venía sosteniendo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, basada en ajustar el gasto público en la misma proporción que caían los ingresos del Estado. Según datos del Sector Público Nacional (SPN), los ingresos retrocedieron 2,1% interanual en términos reales, mientras que el gasto primario subió 1,6%.

El desvío encendió alertas entre analistas económicos y derivó en un fuerte recorte presupuestario aplicado en mayo por el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo. La modificación presupuestaria alcanzó unos $2,5 billones y afectó a 211 programas gubernamentales, incluidos sectores sensibles como salud, universidades y transferencias a provincias.

El economista Martín Polo, de Cohen Aliados Financieros, advirtió que “la reglita fiscal se tomó una pausa en abril” y señaló que el gasto primario creció en un contexto de caída de ingresos, algo que hasta ahora el Gobierno había evitado para preservar el equilibrio fiscal.

Previo a la corrección presupuestaria, Caputo había solicitado a los distintos ministerios un plan de reducción del 2% en gasto primario y del 20% en partidas de capital. Sin embargo, trascendió que el ministro avanzó con los recortes sin tomar en consideración buena parte de las propuestas enviadas por las áreas del gabinete.

Uno de los sectores más afectados fue el de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), herramienta utilizada históricamente por la Jefatura de Gabinete para negociar asistencia con provincias y gobernadores. La reducción impactó directamente sobre la capacidad de articulación política del Ejecutivo nacional.

Qué partidas aumentaron y cuáles registraron caídas

De acuerdo con un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), siete de los dieciséis componentes del gasto primario mostraron incrementos reales interanuales durante abril.

Entre las partidas que más crecieron aparecen los subsidios energéticos, con un alza del 150,2%; el gasto de capital nacional, que aumentó 76%; y otros gastos corrientes, con una suba del 70,6%.

En contraste, las mayores reducciones se registraron en subsidios a otras funciones (-81,6%), transferencias corrientes a provincias (-54,1%) y transferencias a universidades (-48,9%).

El informe también precisó que el gasto salarial del Estado nacional, que representa el 13,3% del gasto primario total, cayó 3,2% interanual en términos reales, en un escenario marcado por pérdida del poder adquisitivo y reducción de personal.

En paralelo, el gasto destinado a jubilaciones y pensiones contributivas, que concentra el 39% del gasto primario, mostró un incremento real interanual del 3,6%.

La dinámica observada en abril explica, según los analistas, la decisión posterior del Gobierno de profundizar el ajuste fiscal para sostener la meta de superávit y evitar un deterioro mayor de las cuentas públicas en los próximos meses.

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