El legislador Juan Manuel Llamosas y la vicegobernadora Myriam Prunotto participaron del cierre de la fiesta del Cristo de la Buena Muerte en Reducción, donde destacaron el impacto económico del evento y el contexto social que atraviesa el país.
La jornada de cierre de la fiesta patronal del Cristo de la Buena Muerte en Reducción contó con la presencia de dirigentes provinciales que acompañaron la tradicional procesión junto a la intendenta Gina Grazziano. Entre ellos, el legislador Juan Manuel Llamosas y la vicegobernadora Myriam Prunotto, quienes dejaron definiciones políticas en torno al contexto actual y el rol de estos eventos en la economía regional.
“Es un contexto muy difícil, realmente complejo y hay mucha gente que la está pasando mal”, expresó Llamosas, al referirse a la situación económica del país. En ese marco, valoró el impacto de la celebración en la generación de ingresos para muchas familias. “Estos eventos generan la posibilidad de que muchas familias puedan vender lo que producen, las artesanías, las ferias”, señaló.
El legislador también hizo hincapié en la caída de recursos hacia las provincias y municipios. “Ya van nueve meses de caída de coparticipación y hay un gobierno nacional que abandona a las provincias y les quita recursos”, afirmó, al tiempo que sostuvo que la demanda social crece en áreas como salud y educación.
En relación al evento, Llamosas destacó su consolidación como fiesta provincial. “Es una fiesta que vengo todos los años, ahora con el valor agregado de haber sido declarada fiesta provincial y poder compartirla en familia”, indicó.
Por su parte, la vicegobernadora Prunotto subrayó la importancia del turismo religioso y su impacto en la economía local. “Es una fiesta muy importante para toda la región y para la provincia, que convoca a gente de distintos lugares y genera un movimiento turístico importante”, sostuvo.
Además, remarcó el vínculo entre la celebración y la denominada economía naranja. “Permite que mucha gente que no la está pasando bien pueda venir a vender sus artesanías y su trabajo, generando economía local y regional”, afirmó.
En ese sentido, destacó la legislación impulsada en Córdoba para acompañar a emprendedores. “Aprobamos una ley que protege y acompaña a cada uno de los emprendedores para el desarrollo de las localidades”, señaló.
Finalmente, Prunotto valoró el rol de la comunidad anfitriona. “Es una comunidad hermosa, muy amable y siempre es un gusto poder estar acá, también por una cuestión de fe”, concluyó.
La celebración del Cristo de la Buena Muerte cerró así una nueva edición marcada por la masiva convocatoria y la presencia de autoridades, en un contexto donde el evento también se posiciona como motor económico y social para la región.


