El gremio reemplazó la medida de fuerza por una asamblea en la sede central del organismo. El conflicto se da en medio de despidos y cuestionamientos sobre el derecho a huelga.
La Asociación Trabajadores del Estado resolvió levantar parcialmente el paro previsto en el Servicio Meteorológico Nacional y reemplazarlo por una asamblea general que se realizará este viernes a las 10.30. La decisión se conoció en un contexto de tensión con el Gobierno nacional, tras advertencias oficiales sobre la presunta ilegalidad de la medida.
El conflicto se originó a partir de los más de 140 despidos denunciados en el organismo, lo que había motivado la convocatoria a un paro que incluía un “apagón informativo”, con impacto potencial en la difusión de datos meteorológicos clave para distintas actividades, especialmente la navegación aérea.
Desde el Poder Ejecutivo se argumentó que el servicio meteorológico vinculado a la aviación constituye un servicio público esencial, lo que limitaría la posibilidad de llevar adelante medidas de fuerza de este tipo. Frente a ese escenario, el gremio optó por reformular la protesta.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó la postura oficial y sostuvo que “no existe ninguna ley que incluya al organismo dentro de los servicios esenciales”, por lo que consideró que no hay restricciones para ejercer el derecho a huelga. Además, vinculó la situación con el proceso de despidos y advirtió sobre los riesgos de desfinanciar un área clave para la prevención de fenómenos climáticos.
La medida original contemplaba una interrupción de tareas entre las 5 y las 12, lo que hubiera implicado la suspensión de reportes meteorológicos y alertas, con impacto directo en la operatoria de aeropuertos en todo el país. Finalmente, la convocatoria a una asamblea en ese mismo horario implica una reconfiguración de la protesta, en un intento por evitar sanciones en un contexto que el gremio considera adverso.
La reunión de este viernes será determinante para definir los próximos pasos del conflicto, que mantiene en tensión a trabajadores, autoridades y sectores que dependen del funcionamiento del sistema meteorológico nacional.


