La situación de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) atraviesa un momento crítico, marcado por dificultades financieras, conflictos laborales y una fuerte caída en la actividad productiva que afecta a más de 700 trabajadores.
Desde el sector gremial advierten sobre una “parálisis operativa”, con aviones en tierra, falta de insumos y suspensión de tareas en distintos sectores de la planta ubicada en Córdoba.
En los últimos días, la tensión se profundizó a partir del pago incompleto de salarios. Según indicaron los trabajadores, la empresa depositó únicamente una suma fija de $450.000 para el personal sin cargos jerárquicos, sin precisiones sobre el resto de los haberes.
La situación motivó la declaración de estado de alerta por parte del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA).
El secretario general del gremio, Marcelo Bortorello, expresó: “Nos pagaron $450.000 por una irresponsabilidad administrativa y hay salarios que hace 20 meses que no se actualizan”.
En la misma línea, el dirigente Rogelio Trapote advirtió sobre la situación económica de los operarios: “No llegan al millón de pesos por mes” y describió el presente de la planta: “Productivamente la fábrica está parada por inacción empresaria”.
Reclamos y dependencia del Estado
Desde el gremio apuntan a una gestión “errática” y a la falta de planificación, con reclamos dirigidos al Ministerio de Defensa, del cual depende la empresa.
FAdeA mantiene una fuerte dependencia de los fondos del Estado nacional, por lo que las demoras en los giros impactan directamente tanto en el pago de salarios como en el funcionamiento operativo.
El conflicto deja en evidencia la fragilidad del esquema productivo de la fábrica y abre interrogantes sobre su continuidad en el corto plazo, en un contexto de incertidumbre para cientos de trabajadores y sus familias.


