El organismo activó el calendario de cobros con una suba del 2,9% en las prestaciones y refuerzos para los haberes mínimos.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) comenzó este viernes 10 de abril con el cronograma de pagos correspondiente al mes, que incluye actualizaciones en jubilaciones, pensiones y asignaciones, en el marco del esquema de movilidad vigente.
El ajuste aplicado es del 2,9%, lo que impacta en los haberes previsionales y en prestaciones como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo (AUE) y las asignaciones familiares.
Con esta actualización, la jubilación mínima se ubica en $380.319,31, a lo que se suma un bono de $70.000 para quienes perciben ese haber, elevando el ingreso total a más de $450 mil.
También se actualizaron otros beneficios: la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) supera los $300 mil, mientras que las Pensiones No Contributivas rondan los $266 mil. En tanto, la AUH se incrementa a más de $136 mil y la asignación por hijo con discapacidad supera los $445 mil.
En paralelo, la Tarjeta Alimentar mantiene sin cambios sus montos durante abril, lo que configura un escenario con aumentos en las prestaciones principales pero sin actualización en ese refuerzo específico.
Calendario de pagos
El cronograma se organiza, como es habitual, según la terminación del DNI y se extenderá a lo largo de todo el mes.
Los pagos para jubilaciones y pensiones que no superan el haber mínimo, junto con AUH, AUE y pensiones no contributivas, comenzaron el 10 de abril y se desarrollarán de manera escalonada hasta el 23. En tanto, quienes perciben haberes superiores al mínimo cobrarán entre el 24 y el 30 de abril.
Por su parte, las asignaciones familiares, prestaciones por desempleo y pagos únicos también se distribuyen en distintas fechas a lo largo del mes, con algunos beneficios que se extienden hasta mayo.
Con este esquema, ANSES despliega un calendario amplio que alcanza a millones de beneficiarios en todo el país, en un contexto donde la evolución de los ingresos previsionales continúa siendo un factor central para el consumo y la economía doméstica.


