En una entrevista con un medio español, el Presidente respaldó su programa económico, habló de tensiones internas y ratificó su cercanía con Estados Unidos e Israel.
El presidente Javier Milei realizó un amplio repaso de su gestión, en el que defendió el rumbo económico de su gobierno, cuestionó a la vicepresidenta Victoria Villarruel y reafirmó su posicionamiento internacional en medio de un escenario global atravesado por tensiones con Irán.
En materia económica, el mandatario sostuvo que su administración implementó un fuerte ajuste fiscal para corregir desequilibrios estructurales, como el déficit, la inflación y la falta de reservas. En ese sentido, aseguró que la reducción del gasto público y la eliminación del financiamiento monetario fueron claves para estabilizar la economía.
Además, afirmó que la actividad comenzó a mostrar signos de recuperación y destacó la desaceleración de la inflación, aunque reconoció que aún quedan pendientes ajustes en precios regulados para consolidar esa tendencia.
Durante la entrevista, Milei también se refirió a las dificultades de la gestión y admitió la complejidad de gobernar. En ese marco, describió el ejercicio del poder como una experiencia de alta presión constante.
En el plano político, el Presidente profundizó sus críticas hacia Villarruel, a quien acusó de haber intentado obstaculizar su gestión. Según indicó, las tensiones dentro del oficialismo no son recientes y se vinculan con desacuerdos en torno a iniciativas clave impulsadas por el Ejecutivo.
Por otra parte, el mandatario celebró un fallo favorable en Estados Unidos vinculado a la expropiación de YPF, al considerar que representa un alivio para las finanzas públicas, y volvió a cuestionar decisiones de gestiones anteriores.
En política exterior, Milei ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel. En ese contexto, elogió al expresidente Donald Trump y destacó su rol en la escena internacional, al tiempo que expresó su cercanía con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
El jefe de Estado también mencionó su afinidad con otros líderes internacionales, como Viktor Orbán y Giorgia Meloni, con quienes comparte una visión política y económica similar.


