La Libertad Avanza confía en reunir los votos necesarios para dictaminar el proyecto y llevarlo al recinto en un plazo de 48 horas, en medio de cuestionamientos de la oposición.
El bloque de La Libertad Avanza acelera el tratamiento de la reforma de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados, con la expectativa de dictaminar el proyecto el martes 7 de abril y convocar a una sesión al día siguiente para su aprobación.
El oficialismo sostiene que cuenta con los apoyos suficientes para avanzar con la iniciativa, impulsada en parte por gobernadores de provincias con actividad minera que buscan flexibilizar aspectos de la normativa vigente. Según estimaciones legislativas, el espacio reuniría al menos 132 votos, superando el mínimo requerido para la aprobación.
Durante el proceso previo, el proyecto atravesó instancias de debate con participación de especialistas y actores interesados, donde se registró un amplio rechazo a la propuesta. Sin embargo, ese escenario no modificó la hoja de ruta del oficialismo, que mantiene su intención de avanzar rápidamente con la sanción.
En paralelo, se prevé la posible حضور de mandatarios provinciales que respaldan la reforma, como Raúl Jalil y Marcelo Orrego, quienes ya defendieron el proyecto en el Senado. También podrían sumarse otros gobernadores, aunque sus intervenciones no alterarían el curso legislativo previsto.
Del lado opositor, distintos bloques anticiparon su rechazo a la iniciativa y no descartan avanzar en una eventual judicialización en caso de que la reforma sea aprobada. En ese marco, también crecen las tensiones políticas en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien algunos sectores buscan interpelar en el Congreso antes de su informe de gestión previsto para fines de abril.
Con este escenario, el Congreso se posiciona nuevamente como un ámbito clave para el Gobierno nacional, que apuesta a consolidar una victoria política en un tema de alta sensibilidad ambiental y productiva.


