El alza del petróleo por el conflicto en Medio Oriente presionó los precios en un mes marcado por factores estacionales. Analistas anticipan impacto también en abril.
Las principales consultoras económicas proyectan que la inflación de marzo mostrará una aceleración respecto a febrero, con estimaciones que llegan hasta el 3,3%, en un contexto atravesado por la suba de los combustibles y factores estacionales propios del mes.
De acuerdo a los relevamientos privados, marzo suele ser un período con presión sobre los precios por el inicio del ciclo lectivo y el cambio de temporada en indumentaria. Sin embargo, este año el factor determinante fue el incremento en los combustibles, vinculado a la fuerte suba internacional del petróleo en medio del conflicto en Medio Oriente.
Desde la consultora Analytica, la economista Rosario Vidaurreta estimó que “proyectamos una inflación del 3%, con una leve suba respecto a febrero”, y advirtió que los aumentos en combustibles “van a repercutir tanto este mes como en abril”.
En la misma línea, Pedro Martínez Gerber, de PxQ Consultora, calculó una suba del 3,2% mensual y señaló que los principales motores del índice fueron los rubros de alimentos, transporte y tarifas. Según explicó, estos componentes explicaron cerca del 60% de la variación total del IPC.
Por su parte, la economista Florencia Fiorentín sostuvo que se espera un “recalentamiento desde el 3%”, impulsado principalmente por el impacto transversal de los combustibles en toda la economía.
Otras proyecciones también se ubican en niveles similares. Lorenzo Sigaut Gravina indicó que la medición preliminar se acerca al 3,3%, mientras que desde distintas consultoras el rango se mueve entre el 2,9% y el 3%.
El aumento de los combustibles aparece como el factor central. Según estimaciones privadas, los precios de la nafta registraron subas significativas durante marzo, con incrementos de hasta dos dígitos en distintos segmentos. Dado que este rubro tiene incidencia directa en el Índice de Precios al Consumidor, su impacto se traslada tanto de forma directa como indirecta a otros sectores.
Además, los analistas advierten sobre un “arrastre estadístico” hacia abril, ya que gran parte de los aumentos se concentraron en la segunda quincena de marzo. Esto implica que, aun sin nuevas subas, los precios actuales seguirán presionando la inflación del próximo mes.
En este escenario, el comportamiento de los combustibles y de las tarifas continuará siendo clave para definir la dinámica inflacionaria en el corto plazo, en un contexto en el que los precios siguen mostrando una tendencia al alza.


