Un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación junto a la Federación de Docentes de las Universidades advierte sobre un deterioro sostenido del sistema universitario argentino, marcado por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y un fuerte recorte en el financiamiento.
Según el relevamiento, en febrero de 2026 los salarios universitarios volvieron a caer y acumulan 16 meses consecutivos de pérdida real, con una baja del 0,7% en el último mes. Desde noviembre de 2023, el retroceso alcanza un 32,8%, ubicando los ingresos del sector por debajo de los niveles registrados tras la crisis de 2002.
La caída también se evidencia en términos históricos: los salarios perdieron 43,7 puntos respecto de su pico en 2011 y más de 39 puntos desde 2015, consolidando una tendencia de deterioro que se profundizó en los últimos años.
Inflación vs. salarios: una brecha creciente
Uno de los datos más relevantes del informe es la creciente distancia entre inflación y recomposición salarial. En lo que va de la actual gestión, los precios acumularon un aumento del 280,5%, mientras que los salarios universitarios subieron apenas un 155,8%.
Esto implica una pérdida superior a los 120 puntos en el poder adquisitivo. Para recuperar el nivel de ingresos de fines de 2023, los salarios deberían incrementarse un 48,7%.
Recorte millonario en la masa salarial
El ajuste también impacta en el volumen total de recursos destinados a salarios. Entre 2024 y 2026, el recorte acumulado alcanzaría los 5,6 billones de pesos (a valores constantes), con una profundización año a año:
- 2024: -1,5 billones
- 2025: -1,7 billones
- 2026 (proyectado): -2,4 billones
Desde el sector advierten que esta reducción afecta tanto a docentes como a trabajadores no docentes, en un contexto donde cerca del 88% del presupuesto universitario se destina a salarios.
Presupuesto 2026: menos recursos y menor peso en la economía
El informe también cuestiona el rumbo del Presupuesto 2026, que prevé una caída real del 13,6% en el financiamiento universitario, acumulando un descenso del 36,1% desde 2023.
Además, el peso del financiamiento universitario en el PBI continúa en retroceso: pasará del 0,718% en 2023 al 0,434% en 2026, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
En términos globales, las universidades habrían perdido el equivalente a más de un año completo de financiamiento desde el inicio de la actual gestión.
Educación y ciencia, también en retroceso
El ajuste no se limita al ámbito universitario. La Secretaría de Educación registraría en 2026 una caída del 12%, acumulando un recorte del 52,7% desde 2023.
En paralelo, el sistema científico y tecnológico también muestra cifras preocupantes: el presupuesto del sector caería más de un 50% en términos reales en el mismo período, alcanzando mínimos históricos en relación al PBI.
Un escenario crítico
El informe concluye que el ajuste es transversal y afecta a todo el sistema: universidades, organismos científicos y salarios del sector público.
Desde el ámbito académico advierten que la combinación de pérdida salarial, reducción presupuestaria y caída de la inversión en ciencia no solo impacta en los trabajadores, sino también en la calidad educativa, la investigación y el desarrollo científico del país, configurando un escenario crítico para el presente y el futuro de la educación superior en Argentina.


