En el marco de las actividades por los 50 años del Golpe de Estado de 1976, se presentó en la Universidad Nacional de Río Cuarto el Archivo Oral de la Memoria, un proyecto que reúne 31 testimonios sobre el terrorismo de Estado y que ya se encuentra disponible a través del canal institucional UniRío TV.
La iniciativa fue impulsada de manera conjunta entre la casa de estudios y la Municipalidad de Río Cuarto, y constituye un aporte clave para la reconstrucción de la memoria colectiva a partir de relatos en primera persona.
Durante la presentación, el intendente Guillermo De Rivas definió al golpe como “el comienzo de la noche más triste y cruenta de nuestro país” y subrayó la necesidad de sostener políticas activas de memoria, verdad y justicia.
Un archivo para preservar y ampliar la memoria
El archivo reúne entrevistas de profundidad —de alrededor de una hora y media cada una— a familiares de desaparecidos, ex presos políticos, integrantes de organismos de derechos humanos, investigadores, militantes sociales y periodistas.
La coordinadora del Observatorio de Derechos Humanos de la UNRC, Mercedes Reyna, explicó que el proyecto “queda abierto para seguir construyéndolo” y remarcó la importancia de “conocer y transmitir” estas historias para enfrentar discursos negacionistas.
Cada testimonio cuenta con una imagen y una reseña introductoria, y busca aportar una mirada contextualizada de los hechos a partir de las experiencias individuales.
“Un universo de silencio y horror”
Por su parte, la vicerrectora Nora Bianconi calificó las voces del archivo como “profundamente humanas” y señaló que reflejan un “universo dominado por la tortura”, la desaparición forzada y la “sistematización del horror”.
En su intervención, advirtió que la dictadura buscó “disciplinar a través del miedo”, en un contexto de terrorismo de Estado que incluyó prácticas como los llamados “vuelos de la muerte” y la persecución de toda forma de disidencia.
Miradas críticas y defensa de la democracia
En sintonía, De Rivas cuestionó las visiones que relativizan lo ocurrido durante la dictadura y afirmó que “se pretende instalar una verdad falsa”, por lo que consideró fundamental reafirmar las banderas de memoria, verdad y justicia.
El acto, realizado en el Aula Magna y encabezado por la rectora Marisa Rovera, destacó el trabajo articulado entre el ámbito académico, el Estado local y los medios de comunicación en la producción del archivo, que contó con la participación de docentes, periodistas y el aporte de la Casa de la Memoria.
Memoria en construcción
Uno de los ejes que atravesó la presentación fue la necesidad de ampliar las voces incluidas. En ese sentido, Reyna hizo referencia a la consigna “30.400”, que visibiliza a unas 400 personas desaparecidas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+, cuya identidad comenzó a ser reconocida públicamente recién en los últimos años.
Por su parte, el sobreviviente Daniel Olartecoechea, integrante del equipo del proyecto, destacó el valor de estas iniciativas para sostener la memoria en el presente y expresó su deseo de que el gobierno nacional “tome nota y rectifique su visión” sobre este período histórico.
El Archivo Oral de la Memoria reúne testimonios de Leticia Amato, David Andenmatten, Carlos Azócar, Malvina Bertolino, Marcela Bettiol, Mercedes Brusa, José Bustamante García, Miguel Canataro, Norma Comba, Clarisa Duarte, Carlos Víctor Fernández, María Flores, Juan Carlos Giuliani, Cecilia y Marcela Harriague, Alberto Levi, Esteban Llamosas, Solana López, Viviana Macchiarola, Carmen y Eduardo Manchado, Isaura Nieto, Daniel Olartecoechea, Oscar Olmedo, Héctor Ortiz, Rubén Padula, Ricardo Palazzo, Fernando Santi, Eduardo Svagusa, Pablo Martín Tissera y Hernán Vaca Narvaja.
De este modo, la iniciativa se consolida como una herramienta clave para preservar la memoria histórica y proyectarla hacia las nuevas generaciones, en un contexto donde el debate sobre el pasado reciente sigue vigente.


