Israel y Estados Unidos intensificaron los bombardeos sobre Irán y Líbano, mientras Teherán respondió con ataques con drones en la región. La ONU alertó por el “dramático impacto” humanitario y económico de una guerra que ya dejó más de mil muertos y mantiene en vilo a los mercados internacionales.
La guerra en Medio Oriente atraviesa uno de sus momentos más críticos tras varios días consecutivos de bombardeos cruzados entre Israel, Irán y Estados Unidos. Según reportes oficiales y organismos internacionales, el conflicto ya dejó más de 1.000 muertos y miles de heridos, en medio de crecientes advertencias por su impacto humanitario y económico a escala global.
Durante la última jornada, fuerzas israelíes y estadounidenses intensificaron los ataques sobre objetivos estratégicos en Teherán y en el sur de Beirut, en Líbano. Desde Teherán respondieron con el lanzamiento de drones y misiles hacia distintos puntos de la región, ampliando el radio del conflicto.
Uno de los episodios más delicados fue el ataque con drones contra el consulado estadounidense en Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, que provocó un incendio en el estacionamiento del edificio diplomático. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que todo el personal se encuentra a salvo. Horas antes, también se había registrado un ataque contra la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita, con daños materiales menores.
Por otro lado, El Ejército israelí anunció la madrugada de hoy el inicio de una amplia oleada de ataques contra las bases de lanzamiento, los sistemas de defensa aérea y la infraestructura de Irán, al entrar la operación conjunta estadounidense-israelí en su quinto día.
La Fuerza Aérea Israelí atacó decenas de centros de mando gubernamentales e instalaciones de seguridad interna en todo Teherán, mientras aviones de guerra lanzaron decenas de municiones contra la fuerza voluntaria Basij y los centros de mando de seguridad interna, indicó un comunicado militar.
En Israel, sirenas en todo el país fueron activadas durante la noche y hasta la madrugada del miércoles, cuando las autoridades advirtieron sobre el lanzamiento de misiles desde Irán, mientras que potentes explosiones de interceptación sacudieron edificios.
La operación estadounidense-israelí causó la muerte de unos 185 estudiantes y profesores, hirió a casi 120 personas del mismo perfil y destruyó unas 20 escuelas y centros educativos en todo Irán, informó la agencia oficial de noticias IRNA, citando al ministro de Educación, Alireza Kazemi.
El bombardeo de escuelas, hospitales y centros de rescate y socorro por parte de Estados Unidos e Israel viola convenciones, compromisos y leyes internacionales y debería quedar registrado en la historia, apuntó Kazemi el martes mientras visitaba los escombros de algunas de las escuelas en Teherán.
La ONU alerta por el impacto humanitario y económico
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” por el dramático impacto de la escalada. A través de su portavoz, el organismo advirtió sobre la multiplicación de frentes abiertos y el aumento de víctimas civiles.
Según datos citados por autoridades locales y la Media Luna Roja iraní, los bombardeos en Irán afectaron a más de 1.000 localidades, con un saldo estimado de 790 muertos y cerca de 7.000 heridos. En Israel, en tanto, se reportaron al menos diez fallecidos y decenas de personas heridas.
La ONU también alertó sobre el riesgo de ataques a infraestructuras energéticas clave, lo que podría generar consecuencias graves para la economía mundial.
Mercados en tensión y petróleo en alza
En paralelo, los mercados financieros reaccionan con fuerte volatilidad. El precio del petróleo volvió a subir alrededor de 5%, mientras los inversores temen una interrupción en el suministro energético regional. El llamado “índice del miedo” alcanzó su nivel más alto en tres meses y medio, reflejando la incertidumbre creciente.
Analistas de Wall Street advierten que los mercados “esperan y necesitan una guerra breve”, aunque el escenario actual muestra señales de ampliación del conflicto, con combates aéreos sobre los cielos de Teherán y amenazas de nuevas ofensivas.
Intentos diplomáticos y mediación internacional
En el plano diplomático, distintos países comenzaron a mover fichas para frenar la escalada. Sudáfrica se ofreció como mediador, mientras que Colombia propuso convocar una conferencia de paz en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin embargo, por ahora predominan las acciones militares sobre los gestos políticos. Desde Washington aseguraron haber destruido capacidades navales y sistemas de misiles y drones iraníes, mientras que Teherán mantiene su ofensiva regional.
Con más de mil muertos y miles de heridos, la guerra en Medio Oriente no solo profundiza la crisis humanitaria en la región, sino que amenaza con desestabilizar la economía global en un contexto ya frágil.


