La localidad de Canals vivió este domingo una jornada histórica con la inauguración de su parque acuático municipal, un proyecto impulsado por la gestión del intendente Edgar Bruno que convirtió un predio abandonado en un espacio de recreación, integración y acceso igualitario al entretenimiento.

En diálogo con CBAHOY, el jefe comunal destacó la magnitud de la obra y el impacto social que representa. “Hace seis o siete meses esto era un lugar olvidado. Tuvimos la idea de hacer una pileta, que terminó siendo un parque acuático en versión ampliada. Quedó algo muy bello y en tiempo casi récord”, señaló.

El parque, ubicado en la zona sur de la localidad, posee dimensiones aproximadas de 38 por 40 metros y, visto desde el aire, presenta un diseño particular que remite a la silueta de “Mikey”. La inversión total ronda los 190 millones de pesos.

Un espacio pensado para todas las edades

La nueva infraestructura fue diseñada con criterios de accesibilidad y seguridad. La profundidad máxima alcanza un metro, mientras que el sector de juegos cuenta con áreas de 40 y 60 centímetros, permitiendo que niños y adultos compartan el espacio con tranquilidad.

Entre los principales atractivos se destacan palmeras aspersoras que generan lluvia constante, baldes que se llenan y vuelcan agua sobre los chicos y un mangrullo central con tobogán y un balde gigante de 300 litros, que se convirtió en el gran protagonista de la tarde inaugural.

“La emoción fue enorme. Contamos hasta diez con todos los chicos en el borde y terminaron todos adentro. Las familias acompañaron, muchos hicieron camping en el lugar. Fue una postal que queríamos lograr antes de que termine el verano”, relató Bruno.

Por el momento, el ingreso será totalmente gratuito y estará sujeto a las condiciones climáticas. A partir del próximo año se prevé el cobro de una entrada “social”, estimada en mil pesos, con la garantía —según remarcó el intendente— de que ningún niño quedará excluido por razones económicas.

Gestión mixta y ahorro de recursos

Uno de los datos salientes del proyecto es la modalidad de ejecución. Tras recibir un presupuesto que consideraron elevado, el municipio optó por un esquema mixto: una pequeña empresa local trabajó junto al equipo municipal, lo que permitió reducir costos en aproximadamente 100 millones de pesos.

“Dividimos tareas, trabajamos con una empresita de Canals y con la Muni. Logramos ahorrar mucho y terminar la obra en tiempo récord”, explicó el mandatario.

El parque cuenta con una sala de bombas equipada con seis equipos y aún restan completar vestuarios, duchas, baños y parte del piso atérmico, trabajos que se desarrollarán durante el año.

Política pública con impacto social

Más allá de la infraestructura, la inauguración del parque acuático representa una decisión política orientada a generar igualdad de oportunidades. En contextos económicos complejos, la inversión en espacios públicos gratuitos o de bajo costo cobra un valor estratégico: garantiza el acceso al esparcimiento, fortalece el tejido social y dinamiza la vida comunitaria.

La recuperación de un predio abandonado para convertirlo en un polo de recreación en la zona sur implica también una mirada integradora del desarrollo urbano, llevando servicios y propuestas a sectores que históricamente demandaban mayor presencia del Estado local.

Obras en marcha y proyección 2026

El parque acuático se suma a un conjunto de intervenciones que el municipio lleva adelante en simultáneo. Según detalló Bruno, actualmente se ejecutan 6.600 metros de red de gas, obras de cloacas en calle Unión, pavimentación con adoquines en distintas arterias —entre ellas Güemes—, cordón cuneta en la zona oeste y trabajos de modernización del centro con nuevas luminarias, macetas y mejoras estéticas.

También avanzan gestiones para el desarrollo del parque industrial y se proyectan nuevas cuadras de pavimento. “Estamos con muchísima obra pública. Cada logro se festeja porque sabemos que detrás hay calidad de vida para nuestros vecinos”, expresó el intendente.

La apertura del parque acuático no sólo marcó el cierre del verano con una imagen de niños y familias disfrutando del agua, sino que dejó un mensaje claro: cuando la política pública se orienta a generar oportunidades y fortalecer los espacios comunes, el impacto trasciende la obra física y se convierte en construcción de comunidad.

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