El espacio funcionará como centro de día con foco en salud mental y adicciones. Estará ubicado en calle Río Segundo al 600 y trabajará de manera articulada entre Provincia y Municipio.
En Río Cuarto avanzan los últimos trabajos de la obra que albergará al Centro de Atención a la Salud Mental (CAS Oeste), un nuevo dispositivo sanitario que en las próximas semanas quedará habilitado en calle Río Segundo al 600, contiguo al Dispensario Nº 6.
El proyecto consiste en la refacción integral de un inmueble de más de 130 metros cuadrados que originalmente fue construido como vivienda familiar y que ahora se transformará en un centro de día destinado al abordaje integral de la salud mental, con especial énfasis en problemáticas vinculadas a las adicciones.
La iniciativa es impulsada de manera conjunta entre el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba y la Municipalidad de Río Cuarto, con el objetivo de ampliar la red de contención y asistencia en la ciudad.
Desde la Secretaría de Gestión y Participación Ciudadana se explicó que el espacio estará orientado a brindar acompañamiento profesional a personas que atraviesen distintas problemáticas de salud mental, ofreciendo actividades terapéuticas, de capacitación y propuestas lúdicas que favorezcan los procesos de recuperación e inclusión.
Refuncionalización integral del edificio
El nuevo centro contará con sala de espera y recepción, dos consultorios, sala de reuniones, núcleo sanitario con baños diferenciados para personal y público, además de una sala de usos múltiples (SUM) con acceso independiente. También dispondrá de un patio interno destinado a actividades recreativas, depósito y sanitarios complementarios.
La intervención contempló la renovación de la fachada para consolidar la identidad institucional del espacio y una profunda refuncionalización interior. Se modernizaron completamente las instalaciones eléctricas, se incorporó una red informática y se optimizaron los sistemas de desagües pluviales, cloacales y de agua.
Asimismo, se reemplazó la carpintería exterior, se instalaron rejas y se incorporó un sistema de seguridad con cámaras y alarma. En el interior se ejecutaron nuevos cielorrasos y tabiques de yeso con terminaciones de pintura, mientras que en el exterior se renovó la vereda con losetas de piedra lavada, en sintonía con la estética del Dispensario Nº 6.
Con esta obra, la ciudad suma un nuevo espacio específico para la atención y acompañamiento en salud mental, fortaleciendo la infraestructura sanitaria y ampliando las herramientas de abordaje territorial.


