Después de la media sanción en el Senado, la denominada Reforma Laboral impulsada por el presidente Javier Milei abrió un nuevo foco de conflicto político al quedar expuesta la reducción de derechos vinculados a las licencias por enfermedad y accidentes no laborales.
La iniciativa obtuvo 42 votos afirmativos en la Cámara alta —entre ellos los tres representantes de Córdoba— y fue defendida por el oficialismo bajo el argumento de “modernizar el sistema” y fomentar la creación de empleo. Sin embargo, distintos sectores advierten que varios artículos implican una regresión respecto de garantías históricas del derecho laboral argentino.
El eje de la polémica: el artículo 44
Uno de los puntos más cuestionados es el artículo 44, incorporado en el capítulo VII del proyecto, que modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidentes inculpables (es decir, aquellos que no derivan de la actividad laboral).
El texto establece que, si el trabajador sufre “un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo y que impida dicha prestación”, percibirá:
- El 50% del salario básico durante tres meses si no tiene personas a cargo,
- El 50% por seis meses si tuviera cargas familiares.
Asimismo, se agrega que, si la imposibilidad de trabajar “no fuera producto de una actividad voluntaria y consciente del trabajador sobre el riesgo en la salud”, el trabajador cobrará el 75% de su salario, también por un plazo limitado (tres o seis meses, según el caso).
De acuerdo a distintas interpretaciones jurídicas, la redacción podría abarcar incluso enfermedades graves, como patologías oncológicas, lo que generó fuerte preocupación en ámbitos sindicales y políticos.
Reconocimiento oficial
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, confirmó públicamente el alcance de la modificación al señalar:
“Si te lastimaste jugando al fútbol, en lo que vos tomaste una acción activa y el empleador no tiene nada que ver, y te discapacitaste por un tiempo para el trabajo, se paga el 50%… apuntamos a la reducción de las licencias eternas que había”.
La declaración dejó en evidencia el cambio de criterio respecto del esquema vigente, que garantizaba la percepción íntegra del salario durante el período de licencia dentro de los plazos establecidos por la legislación actual.
Debate constitucional y tensión política
El debate no es menor. Especialistas recuerdan que el artículo 14 bis de la Constitución Nacional —incorporado en 1957— consagra la protección integral del trabajador, incluyendo condiciones dignas y equitativas de labor.
En el recinto, la oposición calificó la modificación como “regresiva” y “deshumanizante”, mientras que desde sectores aliados al oficialismo también surgieron cuestionamientos internos por la incorporación de este articulado, que no formaba parte del proyecto original enviado al Congreso por el Ejecutivo.
La reforma, que también contempla la creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para reemplazar indemnizaciones tradicionales y la implementación de un banco de horas que elimina el pago automático de horas extras, ahora deberá continuar su tratamiento en la Cámara de Diputados.
Mientras tanto, el punto referido a las licencias por enfermedad se convirtió en uno de los ejes más sensibles de la discusión pública, al poner en tensión el equilibrio entre flexibilización laboral y protección de derechos adquiridos.


