El mes cerró con menos de 40 milímetros promedio cuando lo normal supera los 100. Ya hay recortes en los rindes de la soja. En el sur de Córdoba, las precipitaciones resultaron insuficientes para revertir el déficit hídrico acumulado, manteniendo un escenario de alta dependencia de nuevas lluvias.
La sequía en la zona núcleo agrícola encendió señales de alerta tras un enero con lluvias muy por debajo del promedio histórico. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de su Guía Estratégica para el Agro (GEA), el mes cerró con un promedio de apenas 38 milímetros, cuando lo habitual para esta época del año ronda entre 100 y 120 mm.
El déficit hídrico se consolidó en un período clave para los cultivos de verano y ya comienza a reflejarse en recortes de los rindes potenciales, especialmente en la soja de primera, que atraviesa su etapa más sensible de definición de rendimiento.
Lluvias escasas y muy desparejas
El relevamiento de la red de 36 estaciones meteorológicas de la BCR mostró un escenario marcado por la falta de agua. Solo una estación, General Pinto, en el noroeste bonaerense, alcanzó la media histórica con 122 mm, convirtiéndose en una excepción dentro de un mapa dominado por registros bajos.
En sectores del noroeste los acumulados oscilaron entre 45 y 90 mm, mientras que en el corazón de la región núcleo los valores fueron críticos. En Álvarez se registraron apenas 9 mm en todo el mes, y localidades como Pujato, Maggiolo y Godeken no superaron los 10 a 11 mm.
En el sur de Córdoba, las precipitaciones también resultaron insuficientes para revertir el déficit hídrico acumulado, manteniendo un escenario de alta dependencia de nuevas lluvias.
La mitad de la región núcleo, en condición de sequía
Como consecuencia, el 50% del área de la región núcleo se encuentra bajo condición de sequía, con mayor gravedad en la franja central. El resto del territorio presenta escasez hídrica, y solo algunos sectores del sur mantienen reservas regulares de agua en el suelo.
Las lluvias registradas hacia fines de enero fueron muy localizadas y no lograron modificar el panorama general. Los mayores aportes se concentraron en el noroeste bonaerense y, de manera más moderada, en el extremo sur cordobés.
Soja de primera: pérdidas de rinde en marcha
La soja de primera es el cultivo más comprometido. El 60% del área se encuentra en fructificación, un 5% en llenado de granos y el resto aún en floración. En este contexto, la falta de agua ya provoca pérdidas irreversibles de potencial productivo.
En zonas del noreste bonaerense y sur de Santa Fe se estiman mermas que podrían alcanzar hasta el 50% del rinde. En áreas cercanas a Marcos Juárez, en el sudeste cordobés, se observan plantas con crecimiento frenado, pérdida de nudos y daños visibles que también impactarán en los resultados finales.
A este escenario se suma la presión de plagas asociadas al calor y la sequía, como arañuelas y trips, que obligaron a intensificar controles en distintos lotes.
Soja de segunda y maíz, con un margen más ajustado
La soja de segunda aún conserva posibilidades de recuperación, aunque con crecimiento atrasado en varias zonas. En sectores donde las lluvias llegaron a tiempo, el potencial se mantiene, pero en otras áreas el estrés hídrico sigue condicionando el desarrollo.
El maíz tardío y de segunda también muestra signos de deterioro. Cerca de 90.000 hectáreas se encuentran comprometidas en la región núcleo, con cuadros de plantas acartuchadas y fuerte estrés, especialmente en zonas donde las lluvias no llegaron.
Febrero, la última esperanza
Los pronósticos de corto plazo no anticipan un alivio inmediato. Se esperan chaparrones aislados, con chances de lluvias algo más generalizadas recién hacia la primera semana de febrero, aunque con montos todavía inciertos.
Mientras tanto, el reloj climático avanza y la región núcleo, incluida el sur de Córdoba, enfrenta un escenario cada vez más ajustado, con rindes que ya comenzaron a corregirse y una creciente expectativa puesta en que febrero logre revertir, al menos parcialmente, el déficit hídrico.


