Un documento firmado en 2025 confirma que el creador del token $Libra se comprometió a brindar asesoramiento técnico gratuito al Estado en blockchain e inteligencia artificial. El entendimiento quedó bajo la lupa tras el derrumbe de la criptomoneda y la apertura de investigaciones judiciales y legislativas.
Un acuerdo de carácter confidencial firmado entre el presidente Javier Milei y el empresario cripto Hayden Davis volvió a quedar en el centro de la escena tras el estallido del denominado Criptogate $Libra. El documento, fechado el 29 de enero de 2025, establece un marco de cooperación mediante el cual Davis se comprometía a brindar asesoramiento técnico al Estado argentino en materia de blockchain e inteligencia artificial, sin percibir honorarios.
El entendimiento, que permaneció reservado durante casi un año, tomó relevancia pública luego del colapso del token $Libra, una memecoin impulsada por Davis que había ganado notoriedad tras una mención del propio Milei en redes sociales. Ese episodio, sumado a movimientos financieros bajo investigación, encendió alertas en el Congreso y en la Justicia.
Según el contenido del acuerdo, el empresario ofrecía colaborar en distintos proyectos vinculados a la modernización tecnológica del Estado. Entre los ejes mencionados se incluían la automatización de procesos administrativos mediante contratos inteligentes, la digitalización segura de documentación pública sensible y el impulso a ecosistemas de innovación orientados a startups tecnológicas. También se preveían instancias de capacitación para funcionarios públicos en estas herramientas.
El texto deja constancia de que el asesoramiento sería prestado “ad honorem” y que Davis renunciaba expresamente a cualquier tipo de retribución económica. A su vez, se establecían cláusulas estrictas de confidencialidad, con limitaciones para la divulgación de información salvo requerimiento judicial o autorización expresa de las partes.
La existencia del acuerdo se conoció luego de que un medio nacional accediera al documento completo y lo vinculara temporalmente con el lanzamiento y posterior desplome de $Libra. El pacto habría sido firmado durante una visita breve de Davis a Buenos Aires, que incluyó reuniones oficiales en Casa Rosada.
En paralelo, el caso se amplió a partir de investigaciones que detectaron transferencias millonarias en criptomonedas desde billeteras asociadas al empresario hacia intermediarios locales. Parte de esos fondos habría terminado en circuitos financieros informales, lo que motivó pedidos de informes y la intervención de comisiones legislativas.
Desde el Congreso, algunos legisladores pusieron el foco en la falta de transparencia en la relación entre el Ejecutivo y referentes del mundo cripto, especialmente en un contexto donde el Gobierno promueve la adopción de nuevas tecnologías como eje de su agenda económica. Las investigaciones buscan determinar si existieron irregularidades, conflictos de interés o acuerdos paralelos no declarados.
El derrumbe de $Libra, que provocó pérdidas significativas a pequeños inversores, terminó de instalar el tema en la agenda política. Mientras avanzan las actuaciones judiciales y parlamentarias, el acuerdo confidencial entre Milei y Davis aparece ahora como una pieza clave para reconstruir el entramado detrás de uno de los escándalos más sensibles que enfrentó el Gobierno en el terreno financiero y tecnológico.


