Durante una reunión realizada en el predio de la entidad, representantes del sector productivo expusieron la importancia de anticiparse a los efectos climáticos y orientar los recursos hacia las zonas más afectadas por el deterioro de los caminos rurales.

En el marco de una actividad organizada por el Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia de Córdoba en el predio de la Sociedad Rural de Río Cuarto, autoridades de la entidad anfitriona trasladaron al ministro Sergio Busso la importancia de establecer prioridades claras en materia de obra pública, a partir de la escucha directa de las problemáticas que atraviesan los productores agropecuarios.

El encuentro contó con la participación de autoridades provinciales, municipales y representantes del sector productivo. Por la Comisión Directiva de la Rural estuvieron presentes el vicepresidente primero, Alejandro Tonello, y el vicepresidente segundo, Omar Barlasina. En representación del Ministerio de Bioagroindustria asistieron el ministro Sergio Busso, acompañado por el secretario de Agricultura y Recursos Naturales, Marcos Blanda, junto a integrantes de su equipo de trabajo.

También participaron el intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, autoridades de la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) local y personal de la Patrulla Rural que opera en el predio de la institución.

El motivo central de la jornada fue la entrega de cheques correspondientes al programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA) a 127 productores de la ciudad y la región. Además, se concretó la entrega de una retroexcavadora destinada a la Regional 15 de los Consorcios Camineros y de las llaves de cuatro camionetas que serán utilizadas para reforzar el trabajo de la Patrulla Rural.

Tras el acto protocolar, se desarrolló una reunión en la sala de sesiones de la Sociedad Rural entre los integrantes de la Comisión Directiva y el ministro Busso. Al finalizar ese encuentro, el vicepresidente segundo de la entidad, Omar Barlasina, brindó precisiones sobre los temas abordados.

Según explicó, uno de los ejes centrales de la conversación fue el estado de los caminos rurales. En ese marco, desde el sector productivo se remarcó la necesidad de anticiparse a los efectos de los eventos meteorológicos, que de manera recurrente afectan la transitabilidad de la red vial rural, y de definir prioridades de intervención en función de las experiencias previas y de los daños ya registrados en otras oportunidades.

Barlasina indicó que se hizo hincapié en la importancia de orientar los recursos disponibles hacia las regiones más comprometidas, donde los deterioros en los caminos generan dificultades concretas para el tránsito. Estas complicaciones impactan directamente en la actividad productiva, como el traslado de la cosecha o la atención del ganado, y también en la vida cotidiana de las familias rurales, el acceso a la educación y la circulación permanente entre el campo y la ciudad.

Otro de los puntos tratados fue la necesidad de mejorar la comunicación entre los distintos consorcios camineros. Teniendo en cuenta que su administración pasó de la órbita de Vialidad Provincial al Ministerio de Bioagroindustria, se planteó la importancia de sostener un vínculo fluido y permanente entre los consorcios y el Ministerio, especialmente al momento de definir las prioridades de intervención.

Desde la Rural señalaron que ese intercambio de información debe estar basado en la realidad concreta de cada zona y en las necesidades específicas de los productores, con el objetivo de que las decisiones sobre obra pública rural respondan a criterios técnicos y a las problemáticas que se presentan en el territorio.

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