El Presidente volvió a la Argentina luego de participar del Foro Económico Mundial, donde buscó consolidar respaldo internacional a su programa económico y posicionar al país ante los mercados globales.
El presidente Javier Milei regresó este viernes a la Argentina tras su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde desarrolló una intensa agenda de actividades centradas en la presentación de los lineamientos de su plan económico y en el fortalecimiento de vínculos con referentes políticos y empresariales del escenario internacional.
Durante su estadía, el mandatario expuso en distintos encuentros y mantuvo reuniones bilaterales con jefes de Estado, funcionarios y directivos de compañías multinacionales. Desde el Gobierno señalaron que la presencia argentina en Davos tuvo como objetivo enviar señales de previsibilidad y alineamiento ideológico, en un contexto de reformas estructurales y de búsqueda de reposicionamiento del país ante los mercados. En sus intervenciones, Milei volvió a poner el eje en la desregulación económica, la reducción del Estado y la defensa del libre mercado como pilares de su gestión.
La Casa Rosada interpretó la participación presidencial como una instancia clave para reforzar la proyección internacional de la Argentina, en momentos en que el Ejecutivo enfrenta un escenario político complejo en el plano interno y necesita consolidar apoyos para avanzar con su programa de gobierno. La agenda en Suiza fue leída como parte de una estrategia para reforzar la imagen del país como un destino atractivo para las inversiones y alineado con una visión económica liberal.
Tras su regreso, el foco del Gobierno vuelve a estar puesto en la política doméstica, con especial atención en el Congreso Nacional y en el fortalecimiento del armado territorial. En el oficialismo consideran prioritario avanzar con el paquete de leyes propuesto en las sesiones extraordinarias, entre las que se destacan iniciativas sensibles para la economía, como la reforma laboral, que el Ejecutivo busca convertir en una señal de capacidad de gestión política.
En paralelo, Milei retomará el denominado “tour de la gratitud”, una serie de recorridas por distintas provincias con el objetivo de consolidar apoyo político y reforzar el vínculo con sectores de su base electoral. Mendoza aparece como uno de los destinos confirmados por su peso productivo y político, mientras que también se evalúan actividades en Mar del Plata y la participación en eventos de perfil ideológico que el entorno presidencial considera espacios estratégicos para fortalecer su mensaje.
El regreso al país incluye además reuniones de coordinación con el gabinete nacional para alinear discursos y prioridades de gestión tras la gira internacional. Desde el Gobierno sostienen que esta etapa será clave para equilibrar la proyección externa con los desafíos internos, en un tramo del año marcado por la necesidad de mostrar cohesión política y avances concretos en la agenda legislativa.


