El presidente argentino expuso ante líderes globales en el Foro Económico Mundial y destacó su visión ideológica y económica, subrayando la superioridad moral y ética del capitalismo frente a modelos socialistas.
El presidente Javier Milei brindó un discurso este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos 2026, donde reafirmó su apuesta por el capitalismo de libre comercio como pilar de la justicia económica y remarcó sus críticas al socialismo y a corrientes ideológicas que, a su juicio, “terminan mal”.
Durante su intervención en la cumbre internacional que reúne a dirigentes políticos, empresariales y financieros, Milei sostuvo que “el capitalismo de libre comercio es el único sistema justo” y agregó que “el socialismo suena lindo, pero termina mal”, una frase que sintetizó su postura frente a modelos económicos estatistas.
En su exposición, el mandatario defendió la libertad económica como base para el crecimiento y una sociedad más próspera. Milei afirmó que es imprescindible “defender el derecho a la vida y a la libertad” y subrayó que el respeto por la propiedad privada y la no agresión contra otros son bases éticas del sistema capitalista que, para él, lo distinguen de alternativas colectivistas.
El discurso incluyó referencias a la historia reciente de América Latina, citando a Venezuela como ejemplo de los efectos negativos del socialismo y describiendo a la situación económica y social de ese país como una advertencia sobre el riesgo de políticas intervencionistas.
Milei también destacó la importancia de volver a los “valores judeocristianos” y a la filosofía clásica como elementos que, en su visión, sostienen y fortalecen la civilización occidental y su modelo de libre mercado. En este marco, planteó que es necesario alentar a los políticos a dejar de interferir con quienes están trabajando para mejorar la economía global.
El mandatario comenzó su alocución con la frase “Maquiavelo ha muerto”, apuntando contra lo que describió como políticas socialistas o intervencionistas impulsadas en décadas recientes en países de Occidente, y defendió el capitalismo no solo por su eficiencia económica sino también por su justicia ética.
El discurso se enmarcó en una intensa agenda de Milei en Davos, que incluyó encuentros con líderes financieros y reuniones bilaterales con autoridades de bancos y firmas globales, y se produjo en un foro que busca posicionar a Argentina en el centro del debate sobre libertades económicas y apertura comercial.


