En su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente estadounidense insistió en que la isla es clave para la seguridad global, cuestionó a Dinamarca por su rol dentro de la OTAN y sostuvo que solo Washington está en condiciones de garantizar su defensa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro de la escena internacional al asegurar que fue “estúpido” haberla devuelto luego de la Segunda Guerra Mundial y al reafirmar que su control debería estar en manos de Washington. Las declaraciones las realizó durante su exposición en el Foro Económico Mundial de Davos, donde vinculó el futuro de la isla con la seguridad estratégica del hemisferio occidental.

Trump remarcó que el debate no pasa por una cuestión económica ni por la explotación de recursos naturales, sino por la ubicación geopolítica de Groenlandia. Según explicó, la isla ocupa una posición estratégica entre Estados Unidos, Rusia y China, en un contexto global marcado por el desarrollo de misiles, armamento nuclear y nuevas tecnologías de guerra. “Ninguna nación o grupo de naciones está en posición de poder asegurar Groenlandia, excepto Estados Unidos”, afirmó, antes de subrayar: “Somos una gran potencia, mucho mayor de lo que la gente siquiera entiende”.

En esa línea, sostuvo que “todo aliado de la OTAN tiene la obligación de defender su propio territorio” y acusó a Dinamarca de no asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la alianza. Para el mandatario, la isla se encuentra en una situación de vulnerabilidad que solo puede ser revertida con la presencia directa de Estados Unidos.

Trump endureció su discurso al apelar a la historia y recordar el rol estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. “Dinamarca cayó ante Alemania después de apenas seis horas de combate y fue totalmente incapaz de defenderse ni a sí misma ni a Groenlandia. Así que Estados Unidos se vio obligado a hacerlo, y lo hicimos”, expresó. Luego agregó que Washington estableció bases militares en la isla y asumió un alto costo humano y material para impedir que potencias enemigas se posicionaran en la región. “Después de la guerra la devolvimos. ¿Qué estúpidos fuimos al hacer eso?”, lanzó, para cerrar con otra crítica: “¿Qué tan desagradecidos son ahora?”.

En su intervención también apuntó contra Europa en general, al considerar que “no está yendo en la dirección correcta” y al cuestionar las políticas adoptadas por gobiernos a los que calificó como progresistas. En ese marco, celebró los avances de su gestión y afirmó: “Cuando a Estados Unidos le va bien, a todo el mundo le va bien”.

El presidente dedicó además parte de su discurso a la situación de Venezuela, país al que describió como una nación que “hace veinte años era un gran país” pero que hoy atraviesa dificultades. “Tiene problemas, pero los estamos ayudando”, sostuvo. En el plano energético, destacó que bajo su liderazgo la producción de gas natural de Estados Unidos está en su máximo histórico y que la de petróleo aumentó en 730.000 barriles diarios.

En ese contexto, reveló que su gobierno incorporó recientemente 50 millones de barriles provenientes de Venezuela. “La semana pasada incorporamos 50 millones de barriles solo de Venezuela. Fue un país increíble durante muchos años, pero después arruinaron todo con sus políticas”, señaló. Luego explicó que esos recursos serán compartidos: “Esos cincuenta millones de barriles los vamos a repartir con ellos, y van a ganar más dinero del que ganaron en muchísimo tiempo. A Venezuela le va a ir fantásticamente bien”.

Trump celebró además la cooperación bilateral y sostuvo que el país sudamericano obtendrá beneficios inéditos en el corto plazo. “Cuando terminó el ataque, dijeron: ‘Hagamos un acuerdo’. Más gente debería hacer eso. Venezuela va a ganar más dinero en los próximos seis meses que en los últimos veinte años”, afirmó.

Por último, destacó el desembarco de empresas estadounidenses en el sector petrolero venezolano. “Todas las grandes petroleras están entrando con nosotros. Es increíble. Es algo hermoso de ver. El liderazgo del país fue muy bueno, muy inteligente”, concluyó, reforzando la idea de que la relación con Caracas atraviesa una etapa de cooperación estratégica.

¡Viralizalo!