El Gobierno de Córdoba inició el proceso para emitir un bono internacional a nueve años con el objetivo de obtener una tasa de interés inferior al 10%. Parte del equipo económico provincial se encuentra en Nueva York realizando el road show ante inversores.
El gobierno provincial, encabezado por Martín Llaryora, puso en marcha el proceso para colocar un nuevo bono internacional por un monto de 500 millones de dólares, con vencimiento en 2035. La operación forma parte de la estrategia financiera de la Provincia para garantizar recursos destinados a la obra pública y mejorar el perfil de vencimientos de la deuda.
Por estos días, una parte del equipo económico, liderado por el ministro de Finanzas Guillermo Acosta, se encuentra en Nueva York participando del road show previo a la colocación, donde se mantienen reuniones con potenciales inversores. La expectativa oficial es convalidar una tasa de interés que no supere el 9%, en un contexto internacional marcado por un riesgo país todavía elevado para la Argentina.
En el Panal evalúan que la reciente cancelación de deuda externa por parte del Gobierno nacional, por un total de 4.300 millones de dólares el pasado 9 de enero, abrió una ventana de oportunidad para que las provincias puedan acceder al financiamiento en mejores condiciones. En ese marco, Córdoba busca posicionarse como la primera en emitir deuda internacional bajo legislación extranjera en esta etapa, con el respaldo explícito de la administración nacional.
De concretarse la operación en los términos previstos, la Provincia lograría despejar vencimientos de capital significativos hasta agosto de 2027, un factor que aporta previsibilidad a la administración de las cuentas públicas. Parte de los fondos obtenidos se destinarán a proyectos de infraestructura incluidos en el Presupuesto 2026, que contempla un fuerte componente de inversión en obra pública.
La colocación también aparece como una herramienta para compensar el impacto fiscal del denominado “Plan Histórico de Reducción de Impuestos”, que comenzará a regir este año. Según las estimaciones oficiales, esa política implicará que la Provincia deje de percibir alrededor de 900.000 millones de pesos, con el objetivo de incentivar la inversión privada y la actividad económica.
A su vez, la búsqueda de financiamiento externo se vincula con la situación de la Caja de Jubilaciones de Córdoba, que continúa mostrando un déficit estructural. Si bien existen acuerdos parciales con la Nación para el envío de fondos a través de la ANSES, desde el Gobierno provincial reconocen que la presión financiera sobre el sistema previsional sigue siendo uno de los factores que explican la necesidad de fortalecer el frente de recursos.
La operación en marcha representa un nuevo paso de la Provincia en el mercado internacional de capitales, en un escenario en el que la estrategia oficial combina endeudamiento externo, administración del gasto y búsqueda de financiamiento para sostener el ritmo de inversión pública.


