Mandatarios de Chaco, Mendoza, San Juan y Salta anticiparon su acompañamiento al proyecto impulsado por el Gobierno nacional. Diego Santilli continúa con la ronda de negociaciones en Neuquén y Entre Ríos para ampliar el número de apoyos, mientras persisten reclamos provinciales vinculados a fondos, obra pública y cajas previsionales.
El Gobierno nacional avanza en la construcción de consensos para la aprobación de la reforma laboral en el Congreso y comenzó a reunir apoyos explícitos de gobernadores pertenecientes al radicalismo y a fuerzas provincialistas. En Casa Rosada destacan que los mandatarios de Chaco, Mendoza, San Juan y Salta ya manifestaron su disposición a respaldar el proyecto en el Senado.
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó la agenda de reuniones con jefes provinciales, una estrategia similar a la desplegada durante el tratamiento del Presupuesto 2026. Desde que asumió, el funcionario recorrió Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan y Salta, y en cuatro de esos distritos obtuvo compromisos políticos para acompañar la iniciativa oficialista.
Santilli continuará la ronda de negociaciones esta semana con visitas a Neuquén y Entre Ríos. En la provincia patagónica se reunirá con el gobernador Rolando Figueroa, quien adelantó que planteará reclamos vinculados a la coparticipación del impuesto a los combustibles y al pago de una deuda de aproximadamente 200 millones de dólares que Nación mantiene con la caja previsional neuquina. Luego, el ministro viajará a Entre Ríos para encontrarse con Rogelio Frigerio, aliado de La Libertad Avanza.
Entre los gobernadores que ya se expresaron a favor, el chaqueño Leandro Zdero sostuvo que la reforma laboral “es una herramienta central para recuperar competitividad y generar empleo formal”, y agregó que permitirá “adecuar normas pensadas para otra realidad productiva”. También afirmó que “necesitamos reglas que acompañen a quienes quieren invertir, incorporando flexibilidad, capacitación y modernización”.
En la misma línea, el mendocino Alfredo Cornejo señaló que “la reforma laboral es una reforma relevante para que las empresas puedan tomar más empleo y para que más trabajadores se incorporen a la economía formal”. Además, indicó que el proyecto apunta a “generar mayor previsibilidad y facilitar la creación de puestos de trabajo”, al tiempo que vinculó la baja de impuestos con una estrategia de crecimiento económico.
Desde San Juan, Marcelo Orrego remarcó “la importancia de que esa ley apunte a que en la Argentina se genere más empleo privado y crecimiento para todas las provincias”. En tanto, el salteño Gustavo Sáenz manifestó que “no hay que tenerle miedo al cambio” y que “son leyes viejas que hay que ir cambiando”, anticipando una posición favorable al tratamiento de la reforma.
El respaldo de estos mandatarios impacta directamente en el Senado. Los radicales Rodolfo Suárez y Mariana Juri responden a Cornejo, Silvana Schneider es referente de Zdero en la Cámara alta y Flavia Royón lo es de Sáenz. A ese grupo podrían sumarse las senadoras chubutenses Andrea Cristina y Edith Terenzi, cercanas al gobernador Ignacio Torres, quien hasta el momento mantiene una posición más cauta, condicionada por la emergencia provocada por los incendios forestales en su provincia.
En Neuquén, Rolando Figueroa cuenta con la senadora Julieta Corroza como su principal referencia legislativa, integrante del monobloque “La Neuquinidad”. Desde el oficialismo también esperan el acompañamiento de Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, representantes del oficialismo misionero, y no descartan sumar a los senadores santacruceños Natalia Gadano y José Carambia, aunque en ese distrito el gobernador Claudio Vidal enfrenta tensiones internas por su origen sindical.
Las negociaciones no se limitan al plano legislativo. Cada encuentro con gobernadores incorpora reclamos vinculados a la obra pública, fondos nacionales, rutas y financiamiento de cajas previsionales. En el caso de Chubut, Nación confirmó el envío de Aportes del Tesoro Nacional para atender la emergencia por los incendios, aunque sin precisar montos, mientras continúan las conversaciones por una deuda previsional cercana a los 51.000 millones de pesos.
Desde el Ministerio del Interior señalan que el diálogo incluye tanto el respaldo político a la reforma como la discusión de demandas estructurales de las provincias. “No creo que ningún gobernador pueda estar en contra de la reforma laboral en la Argentina”, repite Santilli en cada encuentro, en una estrategia que busca consolidar apoyos y dejar en evidencia las diferencias con el peronismo.
En paralelo, el Partido Justicialista presentó su propio proyecto de reforma laboral y la CGT inició gestiones ante distintos gobernadores para expresar su rechazo a la iniciativa oficial, en especial por su posible impacto sobre Ganancias y la coparticipación federal. En ese escenario, algunos mandatarios mantienen una postura expectante, como el santafesino Maximiliano Pullaro y el cordobés Martín Llaryora, que hasta ahora no realizaron definiciones públicas sobre el tema.
El debate se encamina a convertirse en uno de los principales ejes políticos del inicio de 2026, con un escenario en el que el Gobierno suma respaldos provinciales mientras continúa la negociación con sectores que aún no fijaron posición.


