Más de 17 mil personas acompañaron la quinta noche del Festival de Doma y Folklore, marcada por el espíritu jujeño, la fusión de géneros y una celebración que transformó el anfiteatro en una verdadera pista de baile.
El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María tuvo este lunes una de sus noches más festivas y coloridas, atravesada por el espíritu del carnaval jujeño y una propuesta artística que combinó folklore, música popular y cumbia. Con un Anfiteatro José Hernández colmado por más de 17 mil personas, la quinta jornada del “cumpleaños más largo del mundo” se vivió como una gran celebración colectiva.
Los Tekis fueron los grandes protagonistas de la velada, encabezando un espectáculo cargado de energía, baile y tradición norteña. La previa ya había marcado el tono festivo con las presentaciones de Diableros Jujeños, Kepianco y Ceibo, que calentaron el clima y prepararon al público para el show central. Cuando la banda jujeña salió a escena, el carnaval se apoderó definitivamente del predio.
El inicio con “Un traguito más” y “Todos nos vamos a morir igual” puso a saltar y bailar a todo el anfiteatro desde el primer minuto. La puesta en escena combinó bailarines en la pista, efectos de fuego sobre el escenario y los clásicos trajes de diablos, que aportaron una estética vibrante y reforzaron la identidad carnavalera de la propuesta. El espectáculo fue una celebración tanto musical como visual, que mantuvo la intensidad durante toda la presentación.
La noche también tuvo momentos especiales con invitados. Dani Guardia se sumó para interpretar “Hasta el otro carnaval”, mientras que Los Herrera junto a Facundo Toro emocionaron al público con una versión de “Zamba para olvidarte”, aportando un tono más intimista dentro de una jornada marcada por la euforia y la alegría.
Además del protagonismo de Los Tekis, la grilla incluyó a Ke Personajes y La T y la M, que llevaron la cumbia al centro de la escena y transformaron el campo de jineteada en una verdadera pista de baile. La diversidad musical fue uno de los sellos de la noche, confirmando la apertura del festival a distintos géneros y públicos.
Así, la quinta noche de Jesús María 2026 quedó marcada por el color, el ritmo y el espíritu del carnaval, consolidando una de las jornadas más festivas de la edición y reafirmando el carácter popular y multitudinario del festival más emblemático del verano cordobés.


